Uno de los animales más antiguos de la tierra son las tortugas. Aunque no lo parezca por sus largos períodos bajo el agua, necesitan respirar aire de vez en cuando. Dependiendo de su modo de vida, pueden desarrollar un sistema respiratorio diferente.
Diferentes modos de respirar
Las tortugas son reptiles que forman parte de la orden de los Testudines, se caracterizan por vivir muchos años, los movimientos lentos, un caparazón duro, la falta de dientes, las patas cortas y por ser omnívoras, herbívoras y carnívoras.
Sin embargo, lo que más llama la atención es la forma en la que respiran, dependiendo de su modo de vida y del entorno. La diferencia en el desarrollo del sistema respiratorio provoca que no todas deben salir al exterior para respirar.
Por ejemplo, las tortugas que pertenecen al género Rehodytes, pasan el agua por su apertura anal para recoger oxígeno y llevarlo hasta sus pulmones.
Las tortugas, que pertenecen a la familia Trionychidae, pueden respirar a través de su piel y garganta, gracias a que su caparazón blando evolucionó para absorber el agua.
También hay tortugas que usan la lengua para respirar, como la almizclera común, la cual adaptó su pequeña lengua para extraer oxígeno del agua.
Incluso existen tortugas que toman agua por las vías nasales para después pasarlas por la boca y garganta, donde extraen el oxígeno para más tarde circularlo hacia la faringe.
De igual manera, está la alternativa complementaria al sistema de respiración de las tortugas, salir a la superficie para respirar. Cuando lo hacen, absorben una gran cantidad de oxígeno por su alta capacidad de inhalación, facilitando la permanencia durante largos períodos bajo el agua.
El tiempo que dura el oxígeno extraído dependerá del nivel de actividad de las tortugas. Por lo general, aguantan la respiración durante varias horas. Cuando descansan o duermen bajo el agua, resisten entre 4 y 7 horas.
Curiosidades sobre las tortugas
Descubrirás que las tortugas son animales increíbles que llaman mucho la atención por diversos motivos.
Una curiosidad interesante sobre ellas es que su caparazón forma parte de la columna vertebral. No se trata de un exoesqueleto, sino de la modificación de la caja torácica que forma parte de la columna vertebral y de las costillas.
Se conocen hasta 12 especies vivas de tortugas gigantes en Galápagos. Llegan a pesar unos 400 kg y medir hasta 1,8 metros.
Otro dato curioso de estos animales es que escuchan los sonidos de guía de las hembras cuando están dentro del huevo y les falta poco para eclosionar. Además, entre las crías se comunican mediante sonidos para sincronizar la eclosión.
La longevidad de las tortugas es muy alta por su metabolismo de sangre fría y movimientos lentos. En el caso de las tortugas terrestres, las pequeñas viven entre 30 y 40 años y una de las grandes puede llegar a alcanzar hasta los 200 años.
En cambio, las tortugas marinas pueden vivir más de 50 años, tardan décadas en alcanzar la madurez, entre 20 y 30 años.