Cosas que no debes hacerle a tu gato

Si tienes un gato, sabrás que son animales muy independientes. Pero, seguramente no siempre le haces cosas que les guste. Y esto puede provocar que tu gato coja miedo o se estrese, sin darnos cuenta.

No debes olvidar que es un ser vivo y que tiene sus necesidades, gustos etc. Y que se han convertido en un miembro más de la familia.

Hemos recopilado un conjunto de cosas que nunca deberías hacer a un gato.

Sacar de paseo tu gato

Cada vez es más común ver gente pasear a su gato por la calle de la misma manera que pudiese ser un perro.

La verdad es que no es malo para él, pero son animales que no están tan acostumbrados al exterior y se tiene que tener mucho cuidado porque se asustan de seguida y les cuesta reconocer con mayor dificultad el peligro inminente como pueden ser los coches, etc, a diferencia de los perros.

Humo de tabaco

Si eres fumador deberías saber que si dejas una colilla medio encendida en un cenicero es muy peligroso, ya que no les sienta nada bien el humo del tabaco en sus vías respiratorias, provocando irritación. Y prestar atención en que no mordisquee por error una colilla.

No arrojar hacia arriba tu gato

Si piensas que tu gato tiene siete vidas o que siempre caen de pie es un error. Es cierto que tienen una gran agilidad y son capaces de caer de pie, pero no se lo debemos hacer porque les genera estrés y miedo. Y acaban convirtiéndose en animales muy temerosos por la tontería de arrojarlos al aire.

No grites a tu gato

Gritar a un gato no sirve para nada. Lo único que vas a conseguir es que te coja miedo. Lo que tienes que hacer es estimular el refuerzo positivo, es decir, premiar cuando haga la conducta adecuada.

En el caso que el gato se porte mal de forma intencionada para llamar tu atención, lo mejor es ignorarlo y verás que lo dejará de hacer.

No pegues a tu gato

De la misma manera que el punto anterior, pegar a tu gato es completamente inútil además de inapropiado. Lo que debes hacer es educarlo correctamente, y no siempre es fácil y requiere de paciencia. Así, si lo pillas haciendo algo que está mal, no grites, mantén la calma y di simplemente “NO”.

No lo levantes por la piel del cuello

Muchas veces verás a gente coger el gato por el cuello como si fuera un bebé. Esta técnica es muy traumática para el gato adulto.

Forzar a dar o recibir caricias

Los gatos son muy independientes con sus necesidades. Si no le apetece que lo acaricies, no te enfades con él. Simplemente que no le apetece.

Disfrazarlo con ropa

No es recomendable vestirlo ni usar complementos que le puedan molestar. Y aún menos sacarlo a pasear en un bolso como a un bebé, ya que son denigrantes.

Molestar cuando está haciendo sus necesidades

Cuando el gato va a orinar o a defecar, necesita tranquilidad. Si lo molestas cuando usa su arenero puede convertirse en un trauma y desarrollar problemas en su uso que no te van a gustar.

Dejar que juegue con tus manos

Los gatos no dejan de ser un animal carnívoro y con un instinto cazador. Así que tienes que tener cuidado con jugar con él empleando tus manos. Lo mejor es acostumbrarlos desde pequeños a usar muñecos, pelotas, cuerdas etc.

Cortarle el pelo

Nunca debes cortarle el pelo a tu gato. Los felinos son animales muy limpios, que se pasan la mayoría del día acicalándose.

Solo podría ser indicado para razas de pelo muy largo, cuando el pelo esté en mal estado y se crean nudos.

No le des leche

Aunque desde pequeños siempre hemos pensado que a los gatos les encanta la leche, es muy mala idea. Su sistema digestivo no está pensado para procesar la leche de vaca y le provocará problemas.

Cuidado con el pescado

Otra de las grandes creencias es que los gatos son felices con un esqueleto de pescado. ¡Pues no! Hay que tener mucho cuidado porque se pueden hacer daño al tragarse una espina.

Si les das pescado, hay que procurar que no tenga espinas.

Alimentarle únicamente con pienso

Un error habitual es alimentar al gato sólo con pienso. Hay que combinarlo con comida húmeda para que les aporte agua, ya que les cuesta tomar el agua que necesitan por su cuenta.

Cortar sus bigotes

Aunque les vuelven a crecer, no es bueno para ellos. Ya que les permiten apreciar variaciones del aire para detectar posibles presas y mostrar sus emociones. Y hasta que les crezca, veras como les cuesta mantener el equilibrio.

Nunca dejes a tu gato a oscuras

Es cierto que los gatos tienen muy buena vista nocturna. Pero es importante no dejarles solos en una habitación completamente a oscuras, ya que les altera mucho. Procura dejarles siempre una pequeña luz.

Revisión anual con tu veterinario

No llevarlo al veterinario cada año para una revisión es un error. Sobre todo porque en España hay muchos gatos callejeros y son transmisores de multitudes de enfermedades.

Nunca lo automediques

Como en todo, administrarles medicamentos sin el seguimiento o supervisión de un veterinario es muy peligroso. Siempre se debe ir al veterinario para que te indique qué fármaco necesita y en qué dosis.

Exponerle a ruidos fuertes

Los gatos tienen muy desarrollado el sentido del oído. Por lo que cualquier ruido fuerte les molesta mucho y los estresa. Así que olvida el clásico cascabel en su collar.

Divertirte haciendo que lo pase mal

Los gatos son muy juguetones y reaccionan a su entorno muchas veces de forma graciosa. Pero a la vez son animales muy sensibles que se frustran muy fácilmente. Evita así por ejemplo jugar con un puntero láser, ya que les puede provocar ansiedad por no ser capaces de cogerlo nunca.

No tener un seguro

Si no lo sabías, muchas aseguradoras tienen seguros para tus mascotas. Son ideales para cubrir los costes en caso de enfermedad o peor aún si contrae una enfermad como el cáncer.

No esterilizar tu gato

Es un error muy frecuente no esterilizar tu gatito o gatita. Si no tienes pensado cuidar de muchos gatitos lo mejor es que cuando tengan 6 meses de edad los esterilices.

No le des comida inapropiada

La recomendación sobre la alimentación de un gato es muy clara, nada de chocolate, galletas, frutas y verduras. Es un animal carnívoro.

Permitir que tenga acceso a una ventana

Los gatos son muy curiosos y les encanta mirar por la ventana al mundo exterior. Por eso es muy importante que cuando lo dejes solo, tenga acceso a una ventana.

Evita que los gatos compartan el mismo arenero

Cada gato necesita su espacio y no es bueno que compartan arenero. Por esa razón es recomendable que tengas un arenero por gato. Así el gato tendrá su propio espacio para que deje la orina y les refuerza su independencia.

Nunca acorrales a tu gato

No acorrales a tu gato en una esquina de la casa cuando lo quieras coger o por la razón que sea. Si el animal ve que no tiene un punto de fuga lo más habitual es que se vuelva agresivo.

No les quites las uñas a los gatos

Aunque tengas la tentación para que no te arañe los muebles, no es bueno para él. Lo mejor es que les cortes la punta de las uñas o limarlas.

No empujes

No es bueno empujar de un golpe a tu gato por ejemplo si estás cocinando y sube al mármol a ver que está haciendo. Lo adecuado es cogerlo y bajarlo. No lo hace con malicia, como es tan curioso, cualquier cosa que hagas que le llama la atención

Mantener limpio su bebedero

Los gatos son muy quisquillosos con el tema del agua. Cuando detecta que el agua tiene un ligero olor o aroma, deja de beber. Lo ideal es cambiarle el agua cada dos días o que tenga acceso a agua limpia de forma continua.

No dar mucha demasiada comida

No debes darle mucha comida al gato, debido a la alta tendencia a la obesidad felina. Debes pensar que los gatos que no son callejeros gastan muchas menos calorías, al hacer menos ejercicio. Además que su instinto animal les indica que deben comer lo máximo para tener reservas en caso de falta de comida, esto no es su caso, ya que siempre tendrán comida.

Además de que los gatos obesos tienen muchos problemas de articulaciones y enfermedades de tipo metabólico como la diabetes.

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